Cristina Benítez Guerra
Desde pequeña me llamó la atención como las experiencias marcan a las personas y cómo, incluso sin darnos cuenta, influyen en la forma en que sentimos y nos relacionamos. Viví de cerca una pérdida significativa en mi infancia y, aunque entonces no entendía su alcance, con el tiempo me mostró la importancia de acompañar lo emocional con respeto y presencia. La necesidad de crear un espacio donde poder hablar, preguntar o simplemente sentir.
Soy Cristina, colegiada P – 02379 por el Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas. Me gradué en psicología por la Universidad de La Laguna y tras 4 años en Tenerife me mudé a Madrid donde me formé en Psicooncología por la Universidad Complutense de Madrid y realicé el Máster Oficial en Psicología General Sanitaria por la Universidad Francisco de Vitoria. Volví a Gran Canaria para trabajar en un proyecto de Buen Trato a las personas mayores y vi la necesidad de seguir formándome con un Máster Universitario en Gerontología y Atención Centrada en la Persona por la Universidad Internacional de Valencia.
Mi formación
Para mí, la formación continua no es una obligación, sino una forma de responsabilidad y respeto hacia las personas que acompaño. Nuestro campo evoluciona cada día, y actualizarme me permite ofrecer un espacio más seguro, más eficaz y más humano. Aprender me ayuda a cuidar mejor y a seguir creciendo para que tu también puedas hacerlo.
Entre mis formaciones complementarias se encuentran el duelo perinatal, una especialización que me permite acompañar con respeto y delicadeza a quienes viven perdidas gestacionales o neonatales,procesos que suelen transitarse en silencio y que merecen un espacio seguro, por Mon&Dol Salut y Nuria Vega; el diplomado del Abordaje integral de la Conducta Suicida: Prevención, Intervención y Postvención por el Centro Cognos y una formación Internacional como facilitadora en Constelaciones Sistémicas asistidas con Caballos niveles I y II, por Anna Alvarez Crispi.
Mis herramientas
Integro herramientas que permiten adaptar la terapia a cada persona y a cada momento de su vida. No hay protocolos rígidos: hay escucha, claridad y un trabajo profundo orientado a entender qué necesitas ahora.
Llevo años trabajando con adultos que vienen por ansiedad, relaciones complicadas, duelos, falta de autoestima, desgaste emocional, estrés, miedo al cambio o simplemente sensación de que “así no pueden seguir”. Y aunque cada historia es distinta, hay algo que se repite: todos necesitan un lugar donde sentirse comprendidos, ordenar lo que sienten y recuperar su equilibrio,
Mi objetivo no es que “te adaptes” a lo que te pasa, sino que entiendas de donde viene, que necesitas y como volver a ti sin miedo.
Aquí no hay juicios ni prisa: solo un acompañamiento profesional que respeta tu ritmo.